Updated: Dec 17, 2019



F.A. - ¿Como es tu día típico de trabajo?

C.C. - Me levanto, hago deporte, medito 15 min y me pongo delante de una libreta para organizar mi día. A veces hay más trabajo de ordenador, otras más de elaboración de programa, o de escucha de repertorio… etc, etc! el trabajo de un músico es realmente rico y variado. Habitualmente me doy dos horas de trabajo fuera del piano y de 4 a 6 horas de interpretación. Entre medio voy haciendo descansos, me encanta hacer una pequeña siesta a mitad del día de 15 minutos.



- ¿Consideras la vida del pianista una vida solitaria?

- Entiendo que hablas del perfil de pianista solista. Es solitaria en la medida que lo desees. En mi caso, estoy muy a gusto trabajando a mi aire y a mi manera, decidiendo mi repertorio, pero hay temporadas en las que trabajo con otros músicos y estoy igual de bien. Eso sí, aunque por fuera se me vea tocando sola en el escenario, yo tengo detrás un gran equipo que está siempre cuidando de mí, desde mi familia, mis amigos o el equipo de trabajo que hace que todo funcione (imagen, asistencia, vestuario…). Me siento muy privilegiada. Por muy solitaria que sea tu profesión, pienso que es muy necesario rodearte de personas de gran confianza que crean en ti.


- ¿Qué pasos consideras necesarios a la hora de preparar un concierto o una gira de conciertos?

- Primero de todo, organizarme muy bien el tiempo en semanas y meses para que mi trabajo tenga un progreso regular y muy seguro. Después, tener en cuenta al país al que iré, su cultura (aprender algo de su idioma si puedo) y la sala/s en donde tocaré. Muchas veces me visualizo tocando allí mientras trabajo, tocando con los ojos cerrados (si la pieza me lo permite) y creando en mi mente una imagen definida al máximo detalle, sala, vestido, mi propia sensación, concentrada y metida en la música… visualizo una y otra vez, en mi estudio diario, falten 3 meses o 3 días para el concierto. El trabajo emocional es fundamental para un concertista, ya que la presión del día del concierto no tiene porqué afectar negativamente en la interpretación.





- ¿Cuáles consideras que son los elementos esenciales en un pianista, más allá del talento y la técnica, para tener éxito en su carrera?

- Uf! Una pregunta compleja, empezando porque uno mismo se pregunte qué es tener éxito en tu carrera. Si la respuesta es ganarte la vida dando conciertos, es distinto a si tienes la ambición de tocar en salas grandes y ser famoso. El éxito es relativo y personalmente, considero que el cultivo personal en valores, comunicación y belleza a todos los niveles hace que el éxito venga a ti, no que tú vayas hacia él. Como decía Rubinstein, para ser concertista, además hay que saber tocar el piano! jajaja!. Hay pianistas con muchísimo talento, pero la dificultad de obtener éxito no está solamente en que tu trabajo musical sea excelente, sino que ese trabajo transmita arte, esencia, personalidad… eso hace que llegues al público de una manera única, diferente a los demás (dije diferente a los demás concertistas, no mejor ni peor). Por supuesto que saber idiomas, comunicarse… hoy en día son también requisitos necesarios. Quizás me faltó decir que también depende de las circunstancias, pero a mi parecer, la frase quien quiere puede se ha confirmado una y otra vez en mi vida a pesar de no tener a veces circunstancias favorables para dedicarme a tocar, así que esa parte la borré de mi lista hace tiempo.


- ¿Qué maestro o maestros te han marcado más a lo largo de carrera y por qué?

- Me han marcado aquellos maestros que apostaban por mí, que respetaban mi personalidad musical y que trabajaban con altísima exigencia, pero manteniendo siempre mi motivación. Así fue con un profesor venezolano llamado Rafael de Castro (él fué el que me abrió las puertas al mundo del piano), con Ilze Graubin e Irina Zaritzkaja, dos profesoras formadas en el Conservatorio de Moscú y finalmente con Emmanuel Ferrer-Laloë, el que yo considero mi gran maestro. Emmanuel no sólo me abrió el mundo de la pedagogía del piano, sino que sus conocimientos técnicos y su humanidad sobrepasaron sus enseñanzas no sólo para el piano sino para la vida. Mantengo aún hoy un estrecho vínculo con él, tocamos en concierto a dos pianos si nuestras agendas lo permiten (vivimos lejos el uno del otro) y aunque él dice que no tiene nada ya que enseñarme, yo opino que el maestro de tu vida siempre tendrá valiosas aportaciones para ti.




- ¿Qué experiencia te ha cambiado más como artista, dentro o fuera del piano?

- Fuera del piano, sin dudarlo! Las experiencias de la vida son el combustible fundamental de todo artista. Entre otras, una de las que más me marcó fue la experiencia de la maternidad, no sólo porque tuve 3 hijos en un breve tiempo de año y medio, sino porque por primera vez me faltó tiempo para dedicarlo a la música y había momentos en que la necesité muchísimo. De día estaba íntegramente dedicada a mi familia, feliz de hacerlo, pero a la que me iba a dormir se me salían las lágrimas solas. En realidad sabía porqué. “La bestia”, como yo llamo a las ganas de tocar, reclamaba su espacio. Pero me decía a mí misma que el piano seguiría ahí cuando mis hijos fuesen un poco más mayores, que lo mejor era no perder ni un minuto de esa gran escuela emocional que ha sido ser madre y mujer en esa etapa compleja que duró unos diez años.

Después de semejante experiencia, la primera vez que volví a un escenario me dí cuenta de que mis prioridades habían cambiado y que lo que antes importaba ahora ya no importaba tanto. Esos años dedicados a la educación y los valores me dieron madurez para olvidarme de las presiones habituales en escenario y valorar el inmenso privilegio que es ser músico, donde aprendes, vives y compartes arte.


- ¿Grabar CDs, sí o no y por qué?

- Sí, definitivamente. A nivel personal, el proyecto de grabar un CD es como plasmar tu trabajo en un lienzo si fueses pintor. Se puede grabar un CD en estudio o utilizar un directo, pero la grabación da lugar a disfrutar de esa versión en concreto todas las veces que se quiera. Lo mismo e incluso más importante es hoy en día la grabación completa en audio y vídeo. Pongo de ejemplo el legendario concierto que dio Horowitz en Moscú. Si no se hubiese grabado (y también pasado a CD), muchos de los que no asistimos nos hubiésemos perdido una de las interpretaciones más geniales e increíbles que existen, a mi parecer.

La grabación en CD (e incluyo en vídeo también) es bueno para todos. Para el autor, que difunde su obra y se mantiene viva con sus distintas versiones, para el intérprete que plasma su trabajo en un elemento físico real y para el oyente que quiere disfrutar una y otra vez de aquella versión que le hace vibrar.


- Háblanos de tu último proyecto, Duende, como y cuando nació y por qué decidiste llevarlo a cabo

- Duende nació hace dos años, cuando el compositor español Abraham Espinosa decidió enviarme un libro con 12 Estudios flamencos para piano. Descubrí su música, me impactó, me fascinó. Era la primera vez que tocaba estudios de alto virtuosismo iguales en categoría a unos estudios de Chopin, Liszt o Rachmaninoff pero con armonías flamencas. Trabajar los 12 estudios me dio mucho trabajo, porque estas piezas innovan también en técnica pianística. Trabajar con el compositor ha sido un trabajo más enriquecedor y exigente, muy valioso también. Además, para que el estilo fuese lo más auténtico posible, quise sumergirme en el estilo e hice un año y medio de baile flamenco. Desde el primer taconeo quedé enganchada a ese arte! Cuando estrené los Estudios Flamencos en Barcelona y ví que no era sólo yo la que me emocionaba con estas piezas, sino también el público entendido y no entendido, me propuse hacer la máxima difusión de la obra de Espinosa. La clásica es clásica, pero también se renueva, tú lo sabes también muy bien.

De todo esto nació Duende, el proyecto de compositores que tuvieron influencia de armonías flamencas en sus obras vinculados con las obras de Espinosa. Así en Duende están Falla, Albéniz, Granados, Lecuona… y muchos más. Quiero mostrar que Espinosa representa la nueva generación de música española en el siglo XXI. Hace mucho que la cultura musical española no traspasa fronteras y Espinosa lo consigue. Hace poco que estrené el programa Duende en China y quedaron fascinados, ahora está el proyecto de tocar allí el concierto flamenco para piano y orquesta… Duende va creciendo. El proyecto me entusiasma, ya que lo encuentro único e innovador dentro del mundo de la clásica. Además, con el flamenco al piano me siento como en casa… siento que esa música está hecha para mí. Desde la primera nota que toco, siento que no soy yo quien interpreta, sino que es ésa música la que se apodera de mí. Duende es una experiencia fascinante desde todos los puntos de vista.




- ¿En qué momento te encuentras en tu carrera?, ¿cuáles son tus próximos proyectos (si se pueden decir)?

- Me encuentro en un momento de mi carrera álgido, ya que la unión de experiencias y conocimientos ha hecho que se materialice en mi profesión las ganas de mostrar lo importante que es la cultura y la educación musical en todo el mundo, todas las épocas y generaciones. Mis proyectos reflejan perfectamente mi interior, mi persona. Me motiva convertirme en un referente para aquellos que lo busquen, al igual que yo busco siempre mis referentes que me dan inspiración y fuerza en la vida.

El proyecto al que más me dedico es a Duende y su difusión. Lo más inmediato es el estreno en abril y mayo del año que viene del concierto Duende para piano y orquesta en España, con la orquesta de les Terres de Lleida, dirigida por Alfons Reverté. A parte de esto, siempre cuido la pasión por las clases. Ahora ya no puedo tener alumnos regulares de piano, pero sí ofrezco masterclasses que sigan mostrando mi trabajo de años de aprender a enseñar el piano.


- ¿Qué consejos darías a los pianistas o músicos que estén leyendo esta entrevista que desean tener éxito sus carreras como solistas?

- Que cuiden bien de su personalidad musical, de todos los detalles de ser músico, que van desde tocar con buen nivel (esto se presupone) a cuidar tu aspecto, tus maneras, tu comunicación con los demás. Somos eso, comunicadores, no hay que olvidarlo. Que sean honestos consigo mismos y sean ellos mismos, no una copia de nombres conocidos. Que disfruten el concierto para 25 personas en una pequeña sala y el concierto en la gran sala de una capital… al final, emocionar , llegar al público, transmitir el mensaje que creó el compositor es nuestra misión. Que no se encierren en casa a estudiar sin vivir lo que la vida les quiere enseñar, todo es equilibrio. Y que se nutran de sus referentes, estén muertos o vivos, famosos o anónimos… un artista nunca deja de crecer.

Updated: Nov 29, 2019

December 15th, 2017

Media, Pennsylvania, USA



Fabio Álvarez (FA): When did you start composing?


George Crumb (GC): I think I was about nine or ten years old. Needless to say, these early efforts were of no consequence whatsoever! My father was a clarinetist, my mother a cellist, and my brother a flutist. So I wrote little pieces for these instruments (with myself at the piano!). My most valuable education from my early years came from my father´s collection of miniature Eulenburg scores (at least 400 in number!). I was able to learn much about notation while reading these when listening to recordings or concerts on the radio. Stravinsky once said that “composing is notation” and I learned a lot about notation by reading scores.


FA: Which were your earlier influences?


GC: I don´t remember hearing much really contemporary music at a young age. Growing up in West Virginia in the 1930s meant have that even Debussy passed for “contemporary”! Very occasionally one hear radio broadcasts of certain American composers like Copland or barber, and during the war years we got some Shostakovich (like his 5th Symhony).


FA: What do you personally consider to be incisive moments in your student career?


GC: As a teenager, I got to know Bela Bartók (works like Concerto for Orchestra, the string quartets, Mikrokosmos VI. I count Bartók as one of my most important influences as a composer! I also got to know some Hindemith and Alban Berg during those years.


FA: How do you see the importance of timbre in contemporary composition?


GC: I feel it is hugely important! Bartók´s expansion of timbre in his quartets, the timbral explosion in the percussion area, and of course the use of new piano timbres in Cage and Cowell.


FA: Do you feel it is important that audience is able to deduce the processes and ideas behind a work purely on the basis of hearing the music?


GC: Hopefully, yes. And if that doesn´t happen, what´s the point, right?


FA: How important is it for you to work closely with the artists performing your works?


GC: It is very important to know a performer´s style, technical strong points and personality. All of these things could certainly affect one´s approach to actual composition. But after the premiere of a composition written for a certain performer, one hopes that the work will be taken over by other performers.


FA: Of course the effect of a piece doesn´t depend merely on the performance of the musicians, but also on the acoustic of the hall it is performed in. Do you fear that some halls are not very appropriate for the performance of some of your music?


GC: I feel that my music (and all music, for that matter) works best in halls that are not too dry! But I have found that my preference for the amplified piano can often be useful in correcting a bad acoustic to some extend.


FA: Do you feel that contemporary compositions should reach the attention of a wider audience?


GC: It´s a great mystery to me why some compositions can capture the ears of an audience while others cannot. Perhaps it has little to do with compositional style or technique but rather lies in something impossible to define. Some musical works excite the imagination by drawing the listener into a new world of sound and ideas. Other works seem empty and pretentious and lacking in originality. Even the greatest composer can sometimes produce music below their normal excellence. Perhaps the simple answer is to say that if the composer is inspired, the listener will also be inspired!


FA: Should a composer write for the musicians who will play a piece or write for the audience who will hear it?


CC: For both!


FA: You composed the first volume of your Makrokosmos in 1972. This work remains the most comprehensive and influential exploration of new technical resources for the piano of our time. Who were your influences?


GC: At the time I wrote Makrokomos I had not heard a single note of John Cage or Henry Cowell. And of course my approach to the piano has nothing to do with Cage´s “prepared piano”. But Cowell produced some sounds in direct contact with the strings and I could be described as his direct descendant!


FA: Like the Debussy Preludes, each of your Makrokosmos pieces has an evocative title and a sign of the zodiac, with the initials of a person born under that sign. Why did you use the zodiacal symbols?


GC: It was simply another device to unify the work. I use many zodiacal signs of favourite composers like Gutav Mahler and Bela Bartók, but also signs of friends and even family!


FA: You are a scorpio and I am a scorpio. Is the personality of each sign related to the character of each piece?


GC: I read about the zodiac to learn particulars about each sign. That influenced me, but not profoundly.


FA: In Makrokosmos II, you use glass tumblers on the strings to produce a haunting effect.


GC: I love the mysterious effect of a glissando over the strings of the piano. Audiences can hardly believe that such sounds can be produce on a grand piano.


FA: What are your principal compositional challenges?


GC: Constructing a piece that you feel has a form that works and which projects exactly what you want to project spiritually (with the least possible number of notes!).


FA: As a pianist from Spain, I must ask this question. One of the pieces of Makrokosmos I (Dream Images), is dedicated to the Spanish poet Federico García Lorca. How has Lorca influenced your music?


GC: Profoundly! Twelve or so of my vocal works use poems of Lorca. I love the evocative images in his poetry.



#georgecrumb #fabioalvarez #piano #pianist #music #contemporary #musicalzodiac #orpheusclassical

© 2020 by FABIO ÁLVAREZ

Brittany Florenz, photography

Álvaro L. Barreiro, photo editor